
Junio trae consigo un momento mágico del año: la llegada del Solsticio de Verano y la mística Noche de San Juan. Dos momentos que nos invitan a conectar con la energía del fuego, de la luz, de la transformación… y también con nosotrxs mismxs.
Si practicas Reiki o simplemente estás en un camino de conexión interior, este es un tiempo perfecto para parar, sentir y dejar que tu propia llama vuelva a brillar con fuerza.
Solsticio: más luz afuera… y dentro
El 20 de junio el Sol alcanza su punto más alto en el cielo.
Es el día más largo del año, el instante en que la luz lo llena todo.
Y no es casualidad: la naturaleza entera está en plenitud, y nosotr@s también somos parte de eso.
Este momento nos invita a:
- Celebrar lo que ya hemos recorrido.
- Reconocer los frutos que hemos cosechado por dentro.
- Iluminar las partes de nuestra vida que aún necesitan amor, atención y sanación.
Desde Reiki, podemos sintonizar con esa energía solar como una aliada poderosa para activar nuestra vitalidad, traer claridad, y encender la alegría de estar vivas.
La Noche de San Juan: historias de fuego y renacer
Solo unos días después, llega la mágica Noche de San Juan (la del 23 al 24 de junio). Seguro has oído hablar de las hogueras, de los deseos, de los rituales… pero ¿sabes de dónde viene todo eso?
Esta fecha, celebrada también por el cristianismo como el nacimiento de San Juan Bautista, tiene raíces mucho más antiguas. Desde tiempos ancestrales, muchos pueblos ya encendían fuegos para honrar al Sol, agradecer las cosechas, purificar el alma y pedir protección para los meses que venían.
Se creía que en esta noche el velo entre mundos era más fino, que los árboles susurraban mensajes si te detenías a escucharlos, que las aguas se volvían sanadoras, y que los deseos, si se decían con el corazón al fuego, podían transformarse en realidad.
Reiki y el fuego sagrado que vive en ti
Tanto el solsticio como San Juan nos hablan del fuego.
Del fuego real, el que arde en el cielo o en las hogueras…
Pero también del fuego simbólico, ese que habita dentro de nosotras:
- El fuego que transforma lo que duele.
- El que quema lo viejo y deja espacio para lo nuevo.
- El que da calor a nuestros sueños y coraje a nuestras decisiones.
Cuando practicas Reiki en este tiempo, puedes sentir ese fuego como una energía que te atraviesa y te recuerda: sigues viva, sigues creciendo, sigues eligiéndote.
Porque sí, el fuego también es eso: volver a ti, con más fuerza y más luz.
Un momento para soltar y florecer
Este junio, te invito a mirar la vela de tu altar, o el fuego de una hoguera, y preguntarte:
¿Qué necesita ser soltado? ¿Qué quiero ver florecer ahora en mi vida?
El Reiki te puede acompañar con suavidad y profundidad en este proceso. No necesitas hacer nada complicado. Solo darte permiso para encender tu fuego interno y dejarte guiar por tu luz.
Una invitación a la transformación
Este junio, deja que la luz del Sol y el fuego ancestral de San Juan te acompañen a encender tu alma, cerrar lo que necesita cerrarse y abrir nuevos caminos.
En Reiki aprendemos a caminar con los ciclos de la vida. Y en cada fuego encendido, dentro y fuera de nosotrxs, hay una posibilidad de renacer.
¿Sientes que este es tu momento para renovar tu energía?
Estoy aquí para acompañarte en este ciclo de transformación con Reiki.
Una invitación a la transformación
Este junio, deja que la luz del Sol y el fuego ancestral de San Juan te acompañen a encender tu alma, cerrar lo que necesita cerrarse y abrir nuevos caminos.
En Reiki aprendemos a caminar con los ciclos de la vida. Y en cada fuego encendido, dentro y fuera de nosotrxs, hay una posibilidad de renacer.
¿Sientes que este es tu momento para renovar tu energía?
Estoy aquí para acompañarte en este ciclo de transformación con Reiki.
Contacta conmigo si sientes que es tu momento iniciar tu proceso de transformación.
Te abrazo, te abrazo fuerte
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